Emisión de la Radiodifusión Checa para el Exterior 
19-10-2019, 22:25 UTC
Navidad checa
 

Costumbres y tradiciones para la Nochebuena

La mayoría de los ritos tenían por objeto tratar de averiguar o descubrir algo sobre el futuro. Una de las costumbres de la Nochebuena fue el ayuno durante todo el día, puesto que solo aquellos que ayunaron podían ver al cerdito de oro. En horas de la tarde se arreglaba el árbol de Navidad -casi siempre con manzanas bien rojas, nueces y dulces. En la copa del árbol no podía faltar la estrella de Belén. Por lo general eran los niños los encargados de decorar los arbolitos, ya que las madres siempre tenian un sinfin de labores. En el árbol no debían faltar la velas que por la noche se encendían dándole un aire misterioso y encantador.

A pesar de que en la Nochebuena oscurece muy pronto, no se debía encender la luz hasta que apareciera la primera estrella. Seguidamente todos los miembros de la familia se acercaban a la mesa para cenar. Siempre se trató de una cena sumamente rica, hasta las familias más pobres pusieron lo mejor y la mayor cantidad de alimentos posible.

Después de terminada la cena nadie tenía permitido abandonar la mesa. La cabeza de familia cogió una nuez y una manzana en caso de que la nuez cascada estuviese mala, a la familia le esperaban momentos de enfermedad e incluso de muerte. Sin embargo la salvación podia estar en la manzana. La estrella que se podía apreciar después de cortar la manzana por el medio pronosticaba salud y larga vida, pero en caso de que apareciera una cruz todo estaba perdido.

Al final todos trataban de levantarse de la mesa al mismo tiempo, porque se decía que si alguien lo hacía de manera anticipada este moriría un año depués.

Entonces llegaba el momento más esperado por los niños, abrir los regalos colocados bajo el árbol. Después continuaban otras costumbres y tradiciones que estaban dedicadas, por ejemplo a las doncellas que deseaban contraer matrimonio.

La fiesta de Nochebuena culminaba con la misa de medianoche o misa del gallo, que se oficiaba en todas las iglesias. Muchas veces después de la misa los jóvenes salían a cantar villancicos.