Emisión de la Radiodifusión Checa para el Exterior 
20-7-2019, 21:55 UTC
Cuba, el país donde la prensa independiente y la oposición están en la cárcel
 
Ivan Pilip, el prisionero de Fidel Castro

Por Freddy Valverde, Praga 08.02.2001

Ivan Pilip irrumpió en la política checa en 1990 con tan sólo 27 años de edad, entonces fundó un comité local del legendario Foro Cívico, el movimiento disidente encabezado por Václav Havel. Hoy a sus 38 años es una de las cabezas visibles y co-fundador de la Unión de la Libertad, una de las cuatro formaciones más importantes de la oposición checa.

Jan Bubenik e Ivan Pilip, foto: CTK Pilip fue uno de los que en 1997 asistió en la defenestración del entonces primer ministro Václav Klaus que no consiguió desmentir acusaciones de financiación ilegal de su partido.

En su vertiginosa carrera política, Ivan Pilip fue ministro de Educación, encabezó el ministerio de Finanzas y actualmente es miembro de la Cámara de diputados.

Ivan Pilip viajó a Cuba acompañado por Jan Bubenik, ex líder estudiantil de la Revolución de Terciopelo de 1989 que puso fin al comunismo en la hoy desaparecida Checoslovaquia.

Ivan Pilip y Jan Bubenik estuvieron detenidos en Cuba durante más de tres semanas bajos cargos de "subversión". En entrevista con El Mercurio, Ivan Pilip narra lo ocurrido.

Qué fue lo que motivó o impulsó las dificultades que sufrieron usted y su compatriota en Cuba?

Los problemas empezaron tres días después de haber llegado a Cuba, cuando visitamos a dos ciudadanos cubanos en Ciego de Ávila, uno es periodista independiente y el otro defensor de los derechos humanos. El día siguiente la policía nos detuvo en el hotel sin explicarnos cuál era nuestro delito. Simplemente nos preguntaban una y otra vez con quién habíamos hablado, porqué habíamos viajado a la Isla, etc. En horas de la tarde nos confrontaron con los disidentes Roberto Valdivia y Antonio Femenías y por la tarde nos trasladaron al Cuartel General del Departamento de la Seguridad del Estado conocido popularmente como Villa Maristas, la prisión más temida de Cuba.

A qué tipo de interrogatorios fueron sometidos?

Tengo que decir que no sufrimos ningún tipo de maltrato físico, ni vejación, sin embargo tengo subrayar que los interrogatorios fueron duros con mucha presión psicológica...

Es sabido que en los interrogatorios de Villa Maristas se suele presionar a los detenidos por medio de chantaje, por ejemplo se le muestran fotografías de la familia y se les dice que nunca volverán a verles por lo que deben confesar. Los oficiales muchas veces dejan de lado los cargos iniciales, que pasan a segundo o a tercer plano. Les ocurrió a ustedes algo parecido?

Sí, precisamente ese fue uno de los métodos que utilizaron contra nosotros. Tengo tres niños pequeños, uno de cuatro años, otro de dos y el menor de cinco meses. Llevaba conmigo sus fotografías y también una de mi esposa Lucie, en más de una oportunidad me las mostraron y me amenazaron diciendo "si no te comportas de manera razonable puedes quedarte aquí unos 10 ó 15 años, y no podrás ver a estos niños tan guapos".

Al hablar de su detención ha salido a la luz la fundación norteamericana Freedom House, conocida por sus actividades a favor de la democracia en Cuba. Algunas fuentes sostienen que ustedes cumplían en Cuba una misión de ellos, y este fue uno de los argumentos de las autoridades cubanas que les tildaron de agentes al servicio de EE.UU. Qué opinión le merecen semejantes revelaciones?

Para mí Freedom House representa una organización que trabaja a nivel internacional y que goza de mucho prestigio y desempeña una gran labor en la denuncia de la violación de los derechos humanos en diferentes partes del mundo. Es por eso que aceptamos, viajar a Cuba -yo por segunda vez- con el mismo objetivo.

Cuál era su objetivo?

El mismo.

Cuál?

Visitar a periodistas independientes, a activistas que denuncian la violación de los derechos humanos, preguntarles por su situación general, por la situación política en Cuba. Personalmente les expresé mi apoyo moral, les comenté de qué manera han cambiado las cosas en los países poscomunistas. Este fue de hecho el objetivo de mis dos viajes. Pero si hablamos de Freedom House, tengo que subrayar que las autoridades cubanas toman esta organización como a uno de sus mayores enemigos. Mencionar a la Fundación Freedom House durante los interrogatorios resultaba muy fuerte, de inmediato se notaba la ira de las autoridades. Quiero dejar muy claro que yo no trabajo ni actué sirviendo a ninguna organización. Se trato de una solicitud, me preguntaron si quería hacer voluntariamente algo para la gente en Cuba y yo lo acepté, porque considero que se trata de una organización de mucho prestigio, y quiero que esto quede muy claro: no se trató de ningún tipo de cooperación con el gobierno de EE.UU., se trató de un programa de ayuda para la gente común y corriente de Cuba, que es gente muy valiente.

En los cargos contra ustedes las autoridades cubanas subrayaron que Freedom House les dio una computadora portátil y dinero. Y si no me equivoco ustedes lo reconocieron en el documento firmado en Cuba, y que facilitó su puesta en libertad?

Sí, estaba escrito en el primer punto del documento. Antes de viajar a Cuba recibimos de Freedom House una computadora portátil, medicamentos y un poquito de dinero, pero insisto en que en eso no hay nada malo, ni mucho menos incorrecto, porque no viajamos a Cuba como agentes de Freedom House ni de nadie, fue un acto totalmente voluntario.

Cuál es el contenido del documento firmado en La Habana?

Tiene tres puntos. En el primero explicamos por qué viajamos a Cuba, lo que hicimos antes de la detención, incluso el encuentro que tuvimos con los disidentes. En el segundo punto hacemos constancia de que no sabíamos que con ello (reunirse con disidentes) violábamos las leyes cubanas. Y en el tercer punto lamentamos lo ocurrido y dimos a entender que no tuvimos intención alguna de ofender al pueblo cubano.

Los disidentes cubanos insisten en que en ningún momento se violaron las leyes, ya que se trató simplemente de un encuentro entre personas de dos países diferentes. No cree que la firma de ese documento pueda afectarles a esos dos disidentes?

No, de ninguna manera. Durante todos los interrogatorios, siempre tuvimos muy en cuenta a la gente de Cuba, a los disidentes, en todas nuestras declaraciones tuvimos cuidado para no afectarles, a ellos ni a ningún cubano. Y estoy completamente convencido de que ellos se comportaron de la misma manera, en ningún momento dijeron nada que pudiera afectarnos. Además es necesario explicar que las acusaciones de violación de las leyes fueron contra nosotros y no contra los disidentes cubanos.

Después de semejante experiencia, cuál es su mensaje para los disidentes cubanos?

Bueno, tengo que destacar en primer lugar que se trata de personas muy, pero muy valientes, comprendemos perfectamente sus inquietudes y sus problemas, porque nosotros vivimos hace poco bajo un régimen similar, es por eso que si se nos permite hablar nos entendemos muy bien. Quiero decirles que tengo relaciones muy buenas con el pueblo cubano en general y que deseo volver a Cuba, pero cuando las cosas cambien, espero que esto ocurra cuanto antes, no por mí, sino que por todos esas personas que viven en la Isla. Nunca antes estuve en la cárcel, fue una experiencia muy dura, por lo que cada vez valoro más la libertad, yo abandoné Villa Maristas, y regresé a mi país, que es libre y democrático, pero los disidentes cubanos que logran salir de la cárcel siguen viviendo en la Isla.



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