| |
(Costa Rica)
Pertenezco a un pueblo, que a lo largo de la historia, ha demostrado un
apasionado amor por la libertad y por la paz. Y a su nombre, presento un
saludo de gratitud, admiración y respeto, para el Ex-Presidente Václav
Havel, un escritor y humanista de renombre internacional, que sacó tiempo y
voluntad para entregarlos a su Patria, en la lucha sacrificada y heroica,
por el rescate de la libertad y la dignidad de sus conciudadanos.
Obligado es también, en estas palabras iniciales, declarar el gozo
espiritual que nos produce encontrar en esta "Cumbre Internacional por la
Democracia en Cuba", en la bella ciudad de Praga, a tantas ilustres
personalidades, entre las que destaco a los Ex-Presidentes de España, don
José María Aznar, al de Chile, don Patricio Aylwin Azocar y al de Uruguay,
don Luis Alberto Lacalle. A todos los delegados presento un saludo cordial y
respetuoso del pueblo costarricense.
Nuestro agradecimiento al pueblo de la Republica Checa, a sus dirigentes, en
particular al Presidente del Senado, señor Petr Pithart, al Ministro de
Relaciones Exteriores, señor Cyril Svoboda, por brindarnos gentilmente el
cálido amor de su rediviva democracia, para celebrar esta "Cumbre Mundial
por la Democracia en Cuba".
Es inspirador reunirnos en la capital de la República Checa, cuyo pueblo
exhibe orgulloso las credenciales del doble triunfo sobre el despotismo
nazi-fascista primero, y luego, sobre la opresión comunista. Y enseña al
mundo entero, como después de esas victorias de resonancia planetaria, con
gran sabiduría, pudo reencontrar el camino de la libertad y de la
democracia.
Se ofrece en esta Patria de Václav Havel, una respuesta categórica a quienes
anuncian el caos para Cuba, cuando se logre el derrocamiento de la tiranía
castro-comunista. Estos mensajeros del pesimismo - unos exhiben
desconocimiento de la historia latinoamericana y otros pretenden crear
incertidumbre y vacilaciones ante el inevitable desplome del régimen de
barbarie y terror que azota el pueblo cubano por casi medio siglo. Los
pueblos latinoamericanos han demostrado a lo largo de su devenir histórico,
una intransigente rebeldía contra todo tipo de opresión. Si por
confabulación de factores negativos, internos y externos, han debido padecer
despotismos, ha sido siempre a contrapelo de su devoción por la libertad. Y
precisamente, el pueblo cubano registra ejemplos rutilantes de amor y
devoción por la libertad. Su inspirador de las luchas por la independencia
en las décadas finales del Siglo XIX, no fue un guerrero, ni un político:
fue un escritor, un poeta, un humanista. José Martí, imprimió un sello
indeleble en el alma colectiva de su pueblo, lo que constituye elemento
básico para comprender el espíritu de sacrificio, la perseverancia y la
capacidad de martirologio de su pueblo, para enfrentar - en algunos trechos
huérfano de solidaridad - y durante casi medio siglo, a un régimen de
terror, de crimen y de barbarie. Tengo profunda fe, en que los cubanos - los
de dentro de la Isla y los del exilio - después de la dictadura sabrán
construir un sistema de vida en libertad, incorporando las impostergables
exigencias de guerra contra la pobreza y de impulso continuado a los valores
de la justicia, la equidad y la solidaridad. La experiencia del pasado y del
presente, nos enseña dolorosamente, que la democracia sin la guerra a la
pobreza y sin la promoción de esos valores, se torna frágil y queda a merced
de los demagogos y de los aventureros. Si estos argumentos no fueran
suficientes para fundamentar mi fe en el futuro democrático de Cuba, agrego
el edificante ejemplo de los pueblos de España, Chile y Uruguay. Concluidas
las dictaduras que les oprimían, transitan, naturalmente, por los caminos de
la democracia. Una democracia, con muchos problemas, es cierto. Pero se
realizan todos los esfuerzos por resolverlos, dentro de la más estricta
vigencia de las instituciones de la libertad.
En interpretación fiel
del amor del pueblo costarricense por la paz, el 1 de diciembre de 1948, don
José Figueres Ferrer, abolió el ejército. A los constituyentes de 1949, nos
correspondió el privilegio de incluir en la nueva Constitución Política, el
articulo 12, proscribiendo el ejército como institución permanente. También,
en fidelidad al espíritu pacifista de nuestro pueblo, declaramos
unilateralmente la paz al mundo entero, lanzando, el 17 de noviembre de
1983, la "Proclama de la Neutralidad de Costa Rica, Perpetua, Activa y no
Armada, en los Conflictos Bélicos entre los Estados o al Interior de los
Mismos." Conviene aclarar que la Neutralidad costarricense, es
exclusivamente del Estado y estrictamente en los conflictos bélicos. En la
confrontación ideológica y política, entre despotismo y libertad, el pueblo
de Costa Rica, nunca ha sido y nunca será neutral. Hemos sido y seremos
siempre beligerantemente solidarios del lado de los que luchan por la
libertad. Si la confrontación desemboca en guerra, al no tener ejército,
solo podemos participar con acciones mediadoras y o humanitarias. Así se
explica que nuestra solidaridad con el pueblo de Cuba, arrancó muy temprano,
el 22 de abril de 1961, cuando como diputado a la Asamblea Legislativa,
pronuncié un discurso denunciando que la Patria de José Martí había sido
traicionada y que se instauraba un régimen totalitario, sometido a las
aspiraciones de dominación mundial del imperialismo comunista. El Comité de
Trabajadores para la Liberación de Prisioneros Sindicalistas y Social
Demócratas de la Europa Central y Oriental, con sede en la ciudad de Nueva
York y patrocinado por la AFL-CIO, la organización de los sindicatos
estadounidenses, distribuyó en muchos países, en diversos idiomas, el citado
discurso, bajo el titulo "No hay revolución sin libertad." Que tristeza y
que desilusión... En ese momento, ya Fidel Castro había sido convertido en
un ídolo mundial. Temí que mi grito en defensa de la democracia y en
solidaridad con el pueblo cubano, sería ahogado por el entonces todavía
eficiente aparato de propaganda del comunismo internacional, lanzándonos una
catarata de improperios como "lacayos del imperialismo yanqui..." "sirvientes
de los explotadores capitalistas" etc., etc. Pero para verdades el tiempo.
Poco a poco, la falacia y la mentira, no pudieron ocultar la tragedia de
opresión, dolor y crimen en que se convirtió la llamada revolución
castrista. Poco a poco, se corrieron los velos que ocultaban o disimulaban,
las características psicopáticas del dictador omnipresente y omnipotente de
la Isla de Cuba. Sin que haya amainado el terror y la represión, ha ido
creciendo una valerosa disidencia interna, a la que rindo desde esta tribuna
el solidario homenaje del pueblo costarricense. Valoramos su coraje y su
sacrificio. Están desafiando al monstruo desde sus entrañas mismas.
Entendemos y respetamos el papel estelar que les corresponde en la marcha
hacia la libertad del sufrido pueblo cubano. Desde abril de 1961, hasta hoy
17 de setiembre del 2004, mas personalidades de las élites políticas,
intelectuales, académicas y sindicales, se han sumado a la causa de la
solidaridad con el pueblo de Cuba. Muchos acontecimientos ocurridos en estas
cuatro décadas, nos han ido acercando - aunque a veces con exasperante
lentitud - a la aurora de la libertad en Cuba. Esta misma Cumbre de Praga,
representa un salto gigante en el camino de la liberación de la Patria de
José Martí. Por años, países de la Europa Central y Oriental, sometidos por
la fuerza al imperialismo comunista, aparecían como aliados de la tiranía de
Castro. Hoy están aquí representados, ofreciendo su apoyo a la causa de la
democracia en Cuba. Si Europa logra unir esfuerzos y acciones, por encima de
fronteras partidistas, ayudará mas eficazmente al derrumbe de un régimen de
oprobio, que ha cobrado altísimas cuotas de dolor y sangre. Además, si se
alcanza ese objetivo, tendrá una irradiación positiva hacia el Continente
Americano. Es frustrante en estos prolongados años de lucha a favor del
hermano pueblo de Cuba, encontrarnos con una inaceptable ambivalencia moral
y política, por parte de algunos dirigentes políticos e intelectuales.
Solicitaron y recibieron apoyo cuando enfrentaban dictaduras militares,
llamadas de derecha, en sus propios países. Pero han sido mezquinos e
hipócritas, a la hora de ayudar al pueblo que sufre una llamada dictadura
militar de izquierda y que superó en brutalidad a las otras tantas satrapías
padecidas por los pueblos latinoamericanos. Y los hay también de conducta
cómplice, por blandengue, con respecto a los crímenes que se cometen a
diario en la Cuba bajo la dictadura comunista.
La opresión y el terror - y en los últimos años también la pobreza - han
generado una masiva emigración de mujeres, hombres, jóvenes y hasta niños.
Vivimos un fenómeno similar con los endémicos despotismos que han sufrido la
mayoría de nuestras patrias americanas. Pero nunca del volumen y de las
características, de las centenas de miles de seres humanos que han terminado
en conformar un sui generis exilio, de resonancias bíblicas, por su
categoría de éxodo y de diáspora. Encontramos cubanos por todo el mundo.
Ninguno olvida su Cuba. Miles se han llevado al regazo de la tierra, su
sue?o de retornar a una Cuba liberada. La principal concentración se ha dado
en la ciudad de Miami. Allí se perciben, noche y día, las vibraciones del
alma cubana: Martí... Maceo... su música... sus añoranzas... su abroquelado
sentido del humor. No es por casualidad que el aparato de propaganda del
tirano centra sus más feroces ataques contra el exilio de Miami. Le llama
"la mafia de Miami." Bendita sea la diáspora cubana, porque desafiando
infortunios familiares y personales sin fin, resistiendo la agresión
sistemática de la tiranía y sus acólitos, sufriendo traiciones y
deserciones, ha logrado mantener viva la llama de la esperanza en la
liberación de Cuba, a lo largo de casi cinco décadas. Mi reconocimiento de
viejo luchador por la justicia, por la libertad y por la paz, desde aquí en
Praga, donde celebramos esta Cumbre Mundial por la Democracia en Cuba, para
el exilio cubano, el de Miami y el que esta disperso por muchos rincones del
Planeta.
Esta primera Cumbre del "Comité Internacional por la Democracia en Cuba",
insufla nuevos bríos y refuerza las esperanzas, para quienes dentro y fuera
de la Isla de Cuba luchan con indomable espíritu, por el retorno a la
libertad y a la democracia.
Interpreto que el nacimiento y puesta en marcha del "Comité Internacional
por la Democracia en Cuba", significa la incorporación plena de fuerzas
democráticas de Europa y otras latitudes, a la noble y santa batalla final
por la restauración de la democracia en la Patria de José Martí.
Mil gracias. Mil gracias a los organizadores y a todos quienes nos
acompañan en esta Cumbre de fe y esperanza.
Este texto fue enviado por el autor a todos los medios de comunicación checos.
| VOLVER |
| |