Emisión de la Radiodifusión Checa para el Exterior 
19-10-2019, 22:53 UTC
Temas
 Por

Jörg Teuschl, Alemania
El deportista checo que causó en mí la mayor impresión fue Emil Zátopek.
Después de los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952, tuvimos que esperar varias semanas para finalmente poder ver en el cine de nuestra aldea las escenas de las maravillosas competiciones. Nuestra admirada estrella era Emil Zátopek, conocido como la locomotora de Praga.
Nos impresionaba mucho ver los gestos de su cara, con una especie de mueca de dolor provocada por el esfuerzo en su intento por vencer a sus contrincantes; cosa que empezaron a imitar los otros corredores en busca de la victoria. Los días siguientes pudimos ver más escenas parecidas, y los adultos se divertían mucho en el cine con aquellas muecas de los deportistas.
Nunca creí que algún día llegaría a ver en persona a ese fabuloso corredor y que además podría ser testigo de sus hazaňas.
Tres aňos después de haber disfrutado de los documentales en el cine, anunciaron que e la ciudad alemana de Karlsruhe inaugurarían un estadio y con tal motivo se celebrarían unas competiciones de atletismo. La gran estrella fue Emil Zátopek, quien holgadamente ganó las pruebas de fondo.
El premio para el ganador fue una bicimoto último modelo. El famoso deportista no tenía idea de cómo se manejaba aquella novedad técnica. Los organizadores del evento le mostraron como funcionaba y de inmediato nuestro ídolo empezó la vuelta de la victoria alrededor del estadio.
Hasta la fecha no sé, si Zátopek no sabía cómo parar la moto, o no quería, pero lo cierto es que después de una vuelta vino otra y otra; el público en el estadio rugía de la emoción. Los organizadores terminaron enviando a sus ayudantes que después de varios intentos lograron parar al entusiasta motociclista, porque era necesario continuar con el programa establecido.
Bajo las ovaciones de unas 50 mil personas sacaron al milagroso atleta de la pista. Puedo decir que jamás olvidaré los éxitos deportivos de Emil Zátopek y de su gracioso episodio en el estadio de Karlsruhe. Valoraré toda mi vida las hazaňas deportivas y la sencillez de ese grandioso atleta.